En la actualidad, existen fobias de todo tipo: desde a las flores, a los espejos y a las cosquillas hasta a no llevar el móvil encima, a las palabras largas y a las propias fobias. En esta entrada os presentamos dos más: la talasofobia y la selacofobia.
Sí, tal y como dice el título, existe una fobia al mar. Se llama talasofobia (del griego thalassa, “mar”, y phobos, “miedo”). Consiste en el temor o miedo irracional al mar, los baños en el océano y los viajes en barco.
Muchos atribuyen esta patología a los tiburones, debido a la película de Steven Spielberg Tiburón, estrenada en el año 1975. Esto es incorrecta, ya que la fobia a los tiburones se denomina selacofobia.
Portada del DVD de la película Tiburón, “jaws” en inglés
La gente que padece selacofobia es incapaz de bañarse en piscinas, a veces incluso cuando hay varios bañistas en ellas, y todo ello sin importar la distancia de la piscina al mar. ¿La razón? Las personas piensan que pueden ser atacadas por tiburones.


